Resumen del caso
- Motivo: Reclamación por accidente de tráfico en Valladolid
- Fecha: 12/06/2024
- Importe conseguido: 34.500,00 €
- Nº de perjudicados: 1
- Reclamación contra: Pelayo
- Daños reclamados:
- Fractura de tobillo
- Contusión del globo ocular
- Herida abierta en la frente
- Perjuicio estético
- Resolución: Extrajudicial
Mi clienta, una mujer de 61 años, fue víctima de un atropello en la calle San Isidro de la ciudad de Valladolid el 12 de junio de 2024. Los hechos se produjeron cuando cruzaba un paso de peatones con el semáforo en verde y una furgoneta que procedía de la calle contigua no se percató de su presencia y la golpeó con el retrovisor izquierdo en la cabeza.
Este accidente le provocó una fuerte caída al suelo que requirió de una atención sanitaria urgente. El conductor de la furgoneta admitió desde el primer momento la responsabilidad de los hechos y reconoció ante la Policía Municipal que no había visto a la peatona.
Un proceso de curación de más de 400 días
Como consecuencia del atropello, a mi clienta se le trasladó en ambulancia al Hospital Clínico Universitario de Valladolid, donde le diagnosticaron una fractura cerrada de tobillo, una contusión del globo ocular derecho y una herida abierta en la frente.
Dada la gravedad de la fractura de tobillo, fue necesaria una primera intervención quirúrgica para la colocación de material de osteosíntesis, a la que siguió un largo proceso de rehabilitación que se prolongó durante meses, provocando una baja laboral desde el 13 de junio de 2024 hasta el 23 de mayo de 2025.
Meses después, en septiembre de 2025, mi clienta tuvo que someterse a una segunda intervención quirúrgica para la retirada del material de osteosíntesis, lo que supuso una nueva baja laboral de casi tres semanas. En total, el proceso de curación se prolongó durante 401 días.
La oferta inicial de Pelayo: 33.147,03 euros
Pelayo Seguros, aseguradora de la furgoneta causante del atropello, emitió una oferta motivada teniendo en cuenta todos los informes médicos que aportamos por un importe total de 33.147,03 euros, desglosados de la siguiente forma:
- Como indemnización por las lesiones temporales, un total de 28.147,03 euros:
- Perjuicio personal básico: 1.334,16 euros (36 días).
- Perjuicio personal particular moderado: 20.238,75 euros (315 días).
- Perjuicio personal particular grave: 4.633,00 euros (50 días).
- Intervenciones quirúrgicas: 2.300,00 euros (2 intervenciones).
- Como indemnización por las secuelas, un total de 5.000 euros, que corresponden a:
- 5 puntos de perjuicio estético ligero, correspondientes a las cicatrices resultantes de las intervenciones quirúrgicas y de la herida en la frente.
Negociamos y conseguimos 34.500 euros
Tras analizar la oferta y la documentación clínica, consideré que existía margen para mejorar la indemnización. Si bien la valoración de Pelayo era razonablemente completa, había conceptos que podían justificarse al alza con una argumentación más detallada. Con lo cual, la mejor opción era aceptar la oferta motivada, pero seguir reclamando.
Valoramos con mi clienta la posibilidad de acudir a sede judicial para intentar obtener una cantidad superior, pero tras estudiar conjuntamente las circunstancias del caso, optamos por cerrar el expediente mediante un acuerdo extrajudicial que ofreciera una resolución más rápida y segura.
Después de las correspondientes negociaciones con Pelayo Seguros, la aseguradora accedió a elevar la indemnización hasta los 34.500 euros, formalizándose el acuerdo el 2 de marzo de 2026.
De este modo, mi clienta pasó de los 33.147,03 euros ofrecidos inicialmente a cobrar 34.500 euros, alcanzando un resultado satisfactorio sin necesidad de recurrir a la vía judicial.
